Se construye con un sujeto humano y un complemento circunstancial que corresponde en el nivel discursivo a la cita.
Remite al referente.
Indica la firmeza y energía con las que se realizan las palabras por parte del hablante del mensaje originario.
No es preciso -contestó el maestro con deliberada apatía-; hace días que no viene ningún alumno. Antes de que el inspector pudiese abrir la boca, uno de los ancianos, quienes hasta el momento se habían mantenido a la expectativa, intervino: - No se mortifique, señor inspector, nosotros estamos aquí en su lugar. Lejos de sorprenderse, el inspector volvió por sus fueros. - A usted no le he preguntado nada, así que mantenga la boca cerrada. -Y volviéndose hacia el maestro agregó: -¿Qué hacen aquí estos hombres? - Es difícil explicarlo -tartamudeó el maestro-. Según parece los niños deben trabajar... - ¿Y tiene usted hígado para consentir que semejante barbarie suceda ante sus ojos? - No he podido evitarlo -expuso lacónicamente el maestro. Advirtió cómo la sangre subía por el rostro de su interlocutor. - ¡Salgan de aquí en seguida! -prorrumpió el funcionario dirigiéndose compulsivamente a los ancianos-. Será mejor que hablemos a solas -añadió entre dientes, sin volver siquiera la cara hacia el maestro mientras los viejos se despedían sumisamente de él (Hernández, Felipe: Naturaleza. Barcelona: Anagrama, 1989).
lit. || es.