Se centra directamente en el receptor.
Relaciona una aserción orientada al futuro con sus efectos contextuales: se evalúan las consecuencias de lo dicho, así como al locutor originario y sus relaciones de poder.
Prototípica
POSICIÓN: presenta movilidad con respecto al discurso directo. Aparece en posición inicial, media y final.
[inicial]
A Balderas no se le escapó lo insólito que era aquello. -Pues no, no me suena -dijo, pensativa. Y, volviéndose a su subordinado, le encargó-: Anda, hazme tú el favor, échales una mano.-Juan, ya sabes lo que hay que buscar -instruí a Arnau-. Y tú, Vir, te vienes conmigo. Tenemos que ir a hablar con cierta persona (Silva, Lorenzo: La marca del meridiano. Barcelona: Planeta, 2012).
[final]
-Tomaré un pisco sour -encargó José Manuel a la muchacha que se había acercado para atenderles, una rubia de tez morena y plano vientre de atleta-. Es el aperitivo chileno -tradujo a Martina-. ¿Te apetece uno? (Bolea, Juan: La melancolía de los hombres pájaro. Madrid: Ediciones Martínez Roca, 2011).
La idea de haber perdido un tiempo precioso en esta correspondencia estéril mientras el día de
San Juan estaba ya a la vuelta de la esquina la obnubiló. Entonces todo fueron prisas. Encargó a su secretaria que reservase media docena de billetes de avión a Madrid e hiciera una ronda telefónica y reclutase voluntarios entre los afiliados a la Asociación para "un golpe de efecto" (Vidal-Folch, Ignacio: «Fiesta mayor». Noche sobre noche. Barcelona: Ediciones Destino, 2009).
A partir de entonces quedaron con frecuencia, pues González acudía a menudo a Bruselas. En 1976, Almunia regresó a Madrid y colaboró activamente con el secretario general. En 1978, en el célebre congreso del marxismo, Felipe le encargó que defendiera la tesis del abandono, lo que hizo con una escasa eficacia que Guerra atribuyó a su "poco convencimiento” (García Abad, José: El hundimiento socialista. Del esplendor del 82 al cataclismo del 20-N, o cómo hemos caído tan bajo. Barcelona: Planeta, 2012).
lit. || es.
Doina Repede · 2026